El cerebro bilingüe.

Para conocer algo del funcionamiento del bilingüismo en mentes de hablantes con dominio de más de una lengua existen diversos proyectos de investigación. Aquí tenéis uno de la Universidad del País Vasco. A partir de este artículo, si os interesa podéis buscar en diversos medios de la red otras publicaciones relacionadas y realizar el comentario sobre este post: el cerebro bilingüe. Por ejemplo, en relación con patologías de lenguaje, podéis mirar el segundo enlace:
http://www.agenciasinc.es/esl/Noticias/Analisis-del-cerebro-bilinguee
http://www.solociencia.com/medicina/09082005.htm

10 Responses to “El cerebro bilingüe.”

  1.    Agnese Sampietro Says:

    Los dos artículos propuestos tratan el tema de la organización del cerebro de las personas bilingues: ¿La lengua madre y la segunda lengua están “almacenadas” en la misma parte del cerebro o en sitios distintos? Para aclarar esta cuestión existen distintos métodos de investigación. Por un lado, se puede estudiar el fenómeno mediante el análisis de la actividad cerebral mediante la electrofisiología o la análisis de la conducta; por otro lado, los investigadores de esa misma institución universitaria están analizando el aprendizaje bilingüe en un grupo de niños de 5-6 años. Otra disciplina que permite analizar aspectos relacionados con el fenómeno del bilingüismo es el estudio de las patologías del lenguaje. El estudio de la recuperación del habla en la L1 y L2 en pacientes bilingües que han sufrido lesión cerebral puede dar pistas sobre la modalidad de organizar la información lingüística por parte de nuestro cerebro.
    Creo que este último es un método muy interesante y útil para intentar dar una explicación al fenómeno. Los demás métodos mencionados anteriormente presentan algunas
    desventaja; por ejemplo, el estudio de la adquisición en niños toma como muestra solo a niños de 5-6 años excluye del estudio sujetos de edades inferiores, período en el cual también se aprende la L1 y una eventual L2; por otro lado, tomar muestras de edad inferior y estudiar la evolución de su competencia lingüística creo que desplegaría la investigación en un larguísimo espacio de tiempo. Las técnicas de observación de la actividad cerebral me parece que solo ofrezcan indicaciones sobre las áreas que se activan durante la ejecución de una determinada tarea en una lengua u otra, no especificando si la activación depende más del tipo de tarea o de una hipotética “localización” de la información lingüística en un área del cerebro u otra. Finalmente, el estudio de la rehabilitación del habla de sujetos bilingües creo que puede ofrecer información interesante respecto a la localización cerebral de la información lingüística, aunque creo que el tipo y gravedad de la lesión y otras variables individuales del paciente también pueden influir en el resultado de la investigación.

    En mi búsqueda de información sobre el cerebro bilingüe en Internet, he encontrado varios artículos periodísticos de divulgación que me parecían demasiado simplistas. Por ejemplo, el artículo “Ser bilingües favorece al cerebro”, publicado en BBC News (http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_3813000/3813395.stm) relacionaba el conocimiento de dos lengua con una mayor astucia. Otro texto, “Un interruptor para cambiar de lengua”, publicado en El Mundo (http://www.elmundo.es/elmundosalud/2006/06/16/neurociencia/1150477048.html) relataba el resultado de una investigación publicada en la revista “Science” sobre como los bilingües cambian de una lengua a otra; aunque el título pueda parecer muy reduccionista, el artículo me ha parecido interesante, aunque también poco específico (debido a que es un artículo de divulgación, tampoco se puede pretender información muy detallada en un periódico).
    Buscando información más específica sobre el estudio del bilingüismo a través de las patologías del lenguaje, he encontrado una interesante tesis doctoral, “Estudio del componente léxico y morfosintáctico en pacientes afásicos bilingües del catalán y del castellano”, de Yolanda Almagro, de la Universitat Rovira i Virgili (http://www.tdx.cbuc.es/). El capítulo tercero de la tesis presentaba un apartado teórico justamente sobre el estudio de pacientes afásicos bilingües. Los resultados de las anteriores investigaciones consideradas presentaban un panorama muy distinto. Concretamente, los casos relatados respondían esencialmente a tres patrones: durante la rehabilitación algunos pacientes mezclaban las dos lenguas (L1 y L2), otros pacientes recuperaron antes la L2 que la L1 y en otros casos se recuperaba solo la lengua materna y no la L2. Todo ello hace más difícil la realización de hipótesis concretas sobre la organización cerebral en bilingües. En otro apartado la tesis presentaba también una investigación de la propia autora al respecto. Se estudiaban a 5 pacientes bilingues afásicos, tres de ellos bilingües del catalán y del castellano y dos monolingües castellano (y cinco sujetos control). A todos se les administraron tareas tanto de producción como de comprensión oral. Según los resultados de la investigación, en relación a la ejecución de los pacientes bilingües, los problemas fueron muy similares en ambas lenguas. Cuando se observaron diferencias, la ejecución en la segunda lengua (castellano) fue mejor que en la primera (catalán).
    El contraste en los resultados de la tesis y del apartado teórico hace difícil la realización de hipótesis ciertas sobre el tema del cerebro bilingüe, pero, en general, creo que la lingüística clínica puede proporcionar datos interesantes para el estudio de la organización cerebral de las personas bilingües.

  2.    Ana Giménez Calpe Says:

    Del primer artículo, en el que se comenta el estudio del cerebro bilingüe llevado a cabo por un grupo de Investigación en la Universidad del País Vasco, me ha llamado la atención una afirmación sobre la que se articula toda la investigación, esto es, la premisa de que el lenguaje existe en el cerebro. Aunque resaltar esta premisa pueda parecer una obviedad, sólo en tanto que partamos de esta idea, se puede seguir la investigación. Es por ello que el grupo plantea su investigación desde una perspectiva interdisciplinar, que engloba la lingüística y la neurociencia.
    Por otro lado, me ha sorprendido el hecho de que el bilingüismo sea un fenómeno todavía bastante poco estudiado, por lo menos, en lo que se refiere a esta perspectiva de estudio, que centraría la investigación en la observación de cómo opera el cerebro de los niños en un entorno bilingüe. En este sentido, resultan novedosas las prácticas del grupo de investigación, que, a partir de una metodología experimental, intentan responder a preguntas sobre la forma en la que las lenguas se organizan en el cerebro y, más concretamente, si se realiza algún tipo de intercambio en individuos bilingües. Lo interesante en este tipo de investigaciones es que los análisis llevados a cabo se realizan de forma comparativa, poniendo en relación el comportamiento del cerebro ante determinados estímulos (por ejemplo, el orden de las palabras) en una y otra lengua. Como recoge el artículo, este tipo de experimentos ayuda a comprender, por ejemplo, si son importantes la edad en el aprendizaje de una segunda lengua o si es importante que las lenguas que domina el sujeto bilingüe sean parecidas entre sí (como el catalán y el castellano) o diferentes (vasco- castellano).
    Por otro lado, estoy de acuerdo con Agnese en resaltar la importancia de la relación que podemos establecer entre estos estudios generales sobre el lenguaje y el cerebro y otros en los que se hace hincapié en las patologías del lenguaje. Estudiar a individuos que tengan alguna patología lingüística, como es el caso del paciente cuya evolución tras una lesión cerebral se describe en el segundo artículo, puede ser muy útil a la hora de evaluar la forma en que dos lenguas se representan en el cerebro, bien en la misma área, bien en áreas diferentes. Evidentemente, no se puede pasar por alto el hecho que queda reseñado en el segundo artículo, según el cual el individuo bilingüe que sufre una lesión cerebral no recupera de la misma forma su lengua materna y la lengua adquirida con posterioridad. Ahora bien, y de nuevo aquí estoy de acuerdo con Agnese, tampoco podemos extraer conclusiones precipitadas, y habrá que tener en cuenta muchos más factores antes de aventurarnos a concluir taxativamente a partir de estos resultados que las dos lenguas operan en áreas diferentes.

  3.    Anna-Tatum Villalba Says:

    En los dos artículos, varias afirmaciones me han llamado la atención. Este tema del estudio del cerebro bilingüe, me interesa particularmente, tengo la impresión de ver a mi padre en cada ejemplo. Evidentemente es bilingüe, aprendió el español (lengua materna) durante su infancia que habla sin ninguno acento francés, lengua que aprendió después. El primer articulo afirma esta regla entre comillas del acento. Gracias a esta primer afirmación, nos podemos preguntar de hecho si esas dos lenguas: la lengua madre y la otra ocupan la misma parte del cerebro o no? Hemos leído en el primer articulo que existían varios métodos para poder responder a esta pregunta. Me quedo sorprendida al leer esta frase”el cerebro genera electricidad” y además se puede medir.
    Los ejemplos concretos utilizados en los artículos me han aclarado y me han ayudado a entender el problema planteado por los diferentes grupos de investigación. Me parece interesante la manera que tienen de investigar, hacen comparaciones entre el comportamiento del cerebro y el orden de la palabras(por ejemplo) en las diferentes lenguas, así es más fácil para los lectores de entender de lo que hablan.
    Las frases “el lenguaje existe en el cerebro” y “comenzamos a dominar el idioma antes de nacer” me llamaron la atención, son frases claves sobre las cuales se apoyaron los grupos de investigaciones para definir el tema de sus búsquedas.

  4.    Olga Kolosova Says:

    El tema de bilingüismo me parece sumamente interesante por varias razones. Una de ellas es puramente personal: nací en el entorno monolingüe ruso-hablante con pocas influencias por parte de la lengua de mi abuelo que era ucraniano, sin embargo empecé la adquisición de lenguas extranjeras en la edad muy temprano y ahora vivo en el ambiento de una lengua extranjera que percibo como mi propia lengua. Aunque no soy bilingüe desde la infancia me siento bilingüe ya que pienso en español más que en ruso, o en una mezcla de dos, veo sueños en español (lo que se considera como señal de bilingüismo) y casi no practico ruso. Visitando a mi familia tengo un problema de incorporar elementos de español en mi habla. También es cierto que mi lengua natal tiene ciertas influencias sobre la lengua que hablo en la vida cotidiana, condiciona errores y uso de elementos fuera de norma. Hay un fenómeno muy interesante: el mundo que veo a través de la lengua española es un mundo blanco y negro, mientras que el mundo a través de la lengua rusa es multicolor, tiene más detalles y matices. Creo que la lengua natal en casos de bilingüismo adquirido sigue siendo dominante, pero esta dominancia se reduce con el tiempo, se pierde, incluso puede producirse la perdida de la lengua natal en los casos de pérdida total de contactos con la lengua. Creo que las condiciones bilingües producen ciertos efectos sobre el cerebro de los hablantes: por ejemplo favorecen al aprendizaje de otras lenguas extranjeras debido al entrenamiento diario de áreas particulares de cerebro.
    Me gustaría subrayar la necesidad de estudio de bilingüismo. Observamos actualmente un incremento de frecuencia de migraciones que aporta a la extensión de bilingüismo. No tengo datos exactos, pero estoy convencida de que el número de personas bilingües es mucho más alto ahora que, por ejemplo, al inicio del siglo XX debido a una serie de factores. Esto junto con el hecho de que el estudio del cerebro bilingüe podría echar la luz sobre muchos fenómenos importantes para el estudio de adquisición y aprendizaje de lenguas, el estudio de patologías de lenguaje, neurología y otras áreas aporta a la necesidad de realizar este tipo de investigaciones. En realidad me sorprendió lo poco que está estudiado el bilingüismo.
    En cuanto al contenido de los artículos no quiero repetir lo que estaba dicho en los comentarios anteriores (estoy de acuerdo con lo que estaba destacado y me llaman la atención las mismas cosas), por eso no voy a entrar en detalles. Solo diré que me pareció interesante y eficaz el uso de la técnica ERP, el método de medir la electricidad que genera el cerebro. Pienso que se puede usar este método no solamente para el estudio del bilingüismo “natural”, sino también en casos de bilingüismo adquirido. Me parece interesante realizar un estudio de este tipo determinando fases de bilingüismo adquirido desde el dominio total de la lengua natal hasta el estado cercano a la perdida de esta lengua. Creo que la técnica ERP podría ser útil; podrían ser tomadas en consideración los factores como: 1) la cercanía – lejanía de las lenguas; 2) tiempo que uno lleva en el entorno de una lengua extranjera; 3) contactos con su lengua natal; 4) nivel de estudios de los individuos; 5) sus rasgos personales. Considerando estos factores (+algunos más) y utilizando la técnica ERP, podría ser realizado un estudio bastante interesante, incluso en España debido al número de emigrantes que hay aquí.

  5.    Tsvetina Andonova Says:

    El grupo de investigación La Mente Bilingüe, dirigido por la doctora Itziar Laka de la UPV/EHU, en 2007 emprendió el proyecto BRAINGLOT, dedicado al bilingüismo. El proyecto tiene orientación multidisciplinar, o sea, se buscan respuestas a través de enfoques lingüísticos y neurociéntificos. Los investigadores parten del presupuesto de que “el lenguaje existe en el cerebro”. Su objetivo principal es responder a la pregunta cómo dos o más lenguas están representadas en el cerebro, si la semejanza entre las lenguas influye de alguna manera en la adqusición y cuándo se aprende la segunda lengua.
    La adquisición del lenguaje en monolingües también es un proceso complejo y un poco más concido, objeto de numerosos estudios, pero tampoco tiene su explicación única y decisiva. La adquisición del lenguaje en situaciones bilingües es objeto de estudio que se remonta a comienzos del siglo XX, coincidiendo con los primeros estudios psicológicos del niño. Casi un siglo los científicos, adoptando diferentes enfoques no pueden llegar a una explicación exhaustiva. Los participantes en el grupo de investigación La Mente Bilingüe buscan respuesta a la pregunta (cómo se adquieren las lenguas y si se produce un intercambio) mediante métodos no tradicionales, a través de una metodología experimetal. Estudian, comparativamente, el orden de palabras (en eusquera y en castellano) utilizando dos diferentes metodologías una, analizando la conducta y, la otra, las señales eléctricas que se producen en el cerebro. Además del componente sintáctico, los investigadores se interesan también por el factor “edad”, si es fundamental en el aprendizaje de una segunda lengua.
    En cuanto a la importancia de la semejanza/distancia entre las dos (o más) lenguas que domina el sujeto bilingüe, los investigadores comparan datos entre bilingües que hablan catalán y castellano y otros, que hablan eusquera y castellano.
    El estudio de las patologías del lenguaje puede arrojar alguna luz sobre determinados aspectos del bilingüismo como fenómeno interdisciplinar. Investigaciones centradas en la recuperación (selectiva, sucesiva o respectiva) de las habilidades lingüísticas de la lengua materna y de la otra lengua en personas bilingües que han sufrido una lesión cerebral pueden abrir interesantes caminos en el estudio de la organización de las lenguas en el cerebro humano. Estos estudios a partir de las patologías del lenguaje presentan algunas ventajas (como lo ha señalado Agnese en su comentario) sobre todo a lo que se refiere a la observación de la actividad cerebral porque las técnicas en situaciones normales permiten solo la observación de una área concreta activada mediante determinado estímulo. En este sentido, resulta interesante, desde el punto de vista del bilingüismo, una investigación sobre personas bilingües y la enfermedad de Alzheimer donde la adquisición de otra lengua (diferente de la materna) es visto como “reserva cognitiva” que compensa hasta determinado tiempo las patologías causantes de la demencia. Además, se aportan datos sobre el factor “edad” en el aprendizaje de lenguas (http://mexico.cnn.com/salud/2011/03/03/las-personas-bilingues-reaccionan-mejor-ante-el-alzheimer-cientificos).
    Otro artículo interesante relacionado con las patologías (http://www.elsevier.es/sites/default/files/elsevier/pdf/295/295v25n07a13156053pdf001.pdf) propone algunos factores (como la frecuencia de uso de la lengua antes de la lesión, la gravedad de la lesión, la distancia estructural entre los idiomas hablados, etc.) que podrían causar el diferente “grado” de recuperación del lenguaje en pacientes bilingües que han sufrido una lesión cerebral. El artículo intenta comprobar la verdad o la falsedad de algunos mitos existentes en cuanto al bilingüismo (p.ej. se llega a la conclusión de que “no hay diferencias cualitativas en la organización cerebral del lenguaje en bilingues”).

  6.    Aina Reynés Says:

    España es un país plurilingüe, por lo que un porcentaje relativamente alto de niños aprenden dos lenguas de forma prácticamente simultánea. A ello se añade la necesidad de estudiar una tercera lengua, como mínimo, a lo largo de su trayectoria escolar. Por ello, los estudios que ayuden a profundizar en el conocimiento de cómo adquirimos el lenguaje y cómo se organizan en nuestro cerebro dos o más lenguas revisten, en nuestro país, un especial interés. El grupo investigador La Mente Bilingüe, dirigido por la doctora Itziar Laka, de la Facultad de Letras de la UPV/EHU, participa en el proyecto BRAINGLOT, coordinado por la Dra. Nuria Sebastián, de la Universidad de Barcelona. Se trata de un estudio multidisciplinar en el que colaboran grupos de neurociencias y de lingüística. En esta última área en la que se encuadra el grupo vasco. Sus objetivos se centran en averiguar cómo se organizan las lenguas en el cerebro y si existen influencias entre ellas. También trata de averiguar si tiene importancia la similitud o distancia entre las dos lenguas y la cronología de su aprendizaje.
    La afirmación de la Dra. Laka de que “el lenguaje existe en el cerebro” es obviamente cierto, pero no lo es menos el hecho de que existe un constante input de palabras, expresiones y acepciones nuevas y variables, que el cerebro tiene que procesar, clasificar y priorizar. La investigadora trabaja con niños de entre cuatro y seis años, pero se propone hacerlo con niños más pequeños, ya que el aprendizaje de las lenguas empieza con el nacimiento, o incluso antes. Parece probable que la dificultad para efectuar estos estudios irá aumentando al disminuir la edad, por lo que el la ayuda de las nuevas tecnologías disponibles es imprescindible.
    La Dra. Laka se pregunta, entre otras cosas, cómo hace un bebé para identificar una sílaba o palabra con una idea determinada, cuando el sonido varía de una persona a otra, o incluso cuando lo emite una misma persona en diferentes ocasiones, como puede observarse experimentalmente. Probablemente el cerebro utiliza una lógica borrosa, como algunos softwares informáticos, que es capaz de identificar los rasgos fundamentales de un sonido aunque cambien algunos matices. Lo mismo podría decirse del proceso de identificación de objetos por la vista. ¿Por qué dos peluches de juguete son ositos, cuando tienen tamaños, formas y colores diferentes?
    Uno de los aspectos utilizados por este grupo para estudiar el bilingüismo es el procesamiento del orden de las palabras, ya que éste puede variar, como es el caso del euskera y el castellano. Para ello utilizan dos métodos: el análisis de la conducta y la electrofisiología, concretamente los potenciales evocados. En el método conductual, se mide el tiempo que los sujetos tardan en leer o entender frases con diferentes estructuras y en contestar. Los potenciales evocados se utilizan para medir la intensidad y características de los impulsos eléctricos generados por el cerebro, lo que da una idea de la dificultad del mismo para responder ante diferentes estructuras lingüísticas. Al buscar más información sobre la forma de analizar la respuesta del cerebro a diferentes estímulos o trabajos, he encontrado otros métodos que probablemente son de interés en este campo. Uno de ellos es la resonancia magnética funcional. Esta técnica permite visualizar las áreas que se activan en el cerebro al realizar una determinada tarea, como leer, traducir, calcular, etc. Un trabajo publicado recientemente, en el que se utiliza la resonancia magnética funcional, demuestra que la habilidad para aprender a leer en la segunda lengua puede predecirse por el nivel de actividad en ciertas estructuras cerebrales (Tan LH, Chen L, Yip V, Chan AH, Yang J, Gao JH, Siok WT. Activity levels in the left hemisphere caudate-fusiform circuit predict how well a second language will be learned. Proc Natl Acad Sci U S A. 2011 Feb 8;108(6):2540-4) . Otras técnicas que puede aportar información sobre cómo actúa el cerebro en el uso de la primera y la segunda lengua adquiridas, es la electrocorticografía y la estimulación cortical durante la nominación de objetos. Consiste en la colocación de una serie de electrodos en la superficie del córtex cerebral y que registran la activación del mismo; también puede dirigirse una pequeña corriente eléctrica a electrodos seleccionados para ver si interfiere en el proceso (Cervenka MC, Boatman-Reich DF, Ward J, Franaszczuk PJ, Crone NE. Language mapping in multilingual patients: electrocorticography and cortical stimulation during naming. Front Hum Neurosci. 2011 Feb 22;5:13.). Obviamente, estas técnicas sólo pueden utilizarse en pacientes que se intervienen, por ejemplo, para controlar una epilepsia. Sin embargo, la información que pueden aportar puede extrapolarse a la población general.
    El estudio del proceso de adquisición del lenguaje y sus características específicas en el caso de individuos bilingües requiere un gran esfuerzo de investigación, en el que el abordaje multidisciplinar es de gran importancia.

  7.    José Manuel Martín Corvillo Says:

    Sin duda, el intento de comprender el funcionamiento profundo de una mente bilingüe es una muestra más de los avances que se están llevando a cabo en las distintas áreas del conocimiento que acaban focalizando (o más bien que empezaron apuntando) hacia un objetivo común: la comprensión del cerebro en cuanto a organismo codificador de los estímulos perceptivos.

    La “presencia” del lenguaje en el cerebro debe entenderse no literalmente sino como una afirmación que puede ir encaminada en el mismo sentido que, sin ir más lejos, los postulados cognitivistas de Piaget: el lenguaje está indefectiblemente asociado al desarrollo cognitivo. El bilingüismo temprano del que es objeto de investigación por parte de Itziar Laka es, o al menos puede ser, un indicativo de que el cerebro muestra determinados patrones de lo que podría ser una autoadministración en los estadios tempranos de su desarrollo. Como bien indica la doctora Laka, comenzamos a administrar el lenguaje adquirido antes de nacer, por lo que parece decisivo reducir la edad de los sujetos de investigación. El control de los impulsos eléctricos del cerebro mediante la tecnología actual hace difícil el estudio de la asimilación del lenguaje, si la hubiera, por parte del feto en el vientre materno. No obstante, y como bien señala la compañera Kolosova en su comentario, el bilingüismo adquirido en edades adultas puede incluso incidir en la lengua de preferencia del pensamiento, con lo que su estudio puede resultar también muy interesante a la hora de comprender qué regiones y mediante qué mecanismos procesamos las segundas lenguas. El fenómeno del code-switching o intercambio de códigos es un buen ejemplo de la manifestación del bilingüismo tardío.

    En cuanto al segundo artículo, llama la atención el hecho de que estemos en condiciones de atribuir una región determinada de la neuroanatomía a un determinado lenguaje aprendido. Cabe destacar que esto no es así, pese a la creencia extendida, al respecto de las atribuciones genéticas: no existe un gen para cada función (aunque sí existen genes desencadenantes no directos) como bien se puede apreciar en el distorsionadamente difundido caso del gen FoxP2. Efectivamente, mutaciones genéticas pueden sobrellevar casos de afasia u otros trastornos del lenguaje, pero por lo que se puede desprender del artículo de la revista Solociencia.com, la importancia de la relación entre el sistema nervioso y el lenguaje como fenómeno radica en el área del neocórtex que se “ocupa” de cada lengua.

    Como corolario, suscribo plenamente lo ya comentado por compañeras como Sampietro o Giménez: como en cualquier campo de investigación, el estudio de los problemas que implican a este campo (en este caso las patologías del lenguaje) desde su puesta de manifiesto (en este caso los pacientes) es fundamental y necesario en la búsqueda de una comprensión ya no sólo particular del fenómeno lingüístico, sino holística y global del ser humano como entidad autónoma.

  8.    Elena Dobrynina Says:

    El artículo sobre el análisis del cerebro bilingüe me parece muy interesante, sobre todo la parte del control bilingüe, los bilingües que hablan catalán y castellano y la parte de la adquisición del lenguaje de los niños.
    Como yo no tenía gran posibilidad de aprender L2 en mi infancia y ahora necesito más esfuerzo para realizar el aprendizage, los niños tienen mucho más posibilidades y ventajas en el aprendizaje de la L2. La educación bilingüe tiene mucho importancia. Lo ideal para la formación del bilingüismo es de iniciar la comunicación con el niño en dos idiomas en el primer mes de su vida. Sin embargo, es más fácil de aprender un nuevo idioma en la edad hasta 7 años, después de la pubertad estas capacidades se reducen. Los investigadores fueron capaces de demostrar que el cerebro es muy flexible y puede crear nuevas esquemas de funcionamiento justo antes de la pubertad, después de la pubertad la información se percibe de manera muy diferente, y la persona ya no puede hablar un idioma extranjero como su portador.
    El cambio de código entre el castellano y el catalán está relacionado con factores sociolingüísticos. Los ejemplos diferentes en la vida muestran que las personas que poseen de la gran habilidad y competencia en ambas lenguas no tienen ningún problema en la conversación con otras catalan o castellanohablantes. Los bilingües con mayor competencia en ambas lenguas son más propensos al cambio en la codificación de citas que muestra un alto dominio en ambas lenguas. En este caso del intercambio de códigos entre castellano y catalán no hay casi ningun obstaculo que podría molestar las personas durante la conversación. Y ellos pueden encontrar la solución muy rápido en diferentes situaciones de habla. (cambiar los códigos, mantener cada uno su lengua, etc). El hablante se va adaptando a sus necesidades de comunicación y a su interlocutor teniendo en cuenta si este entiende el catalán o castellano, y sin que ello suponga ningún conflicto ni de tipo social ni lingüístico. Eso es el gran ventaja de las personas bilingües o multilingües. Dominar mas de una lengua facilita la comunicación y el aprendizaje de otras lenguas.

  9.    Ana-Li Says:

    El estudio de la Mente Bilingüe de la directora Itziar Laka parece de gran importancia sobre todo si se tiene en cuenta el punto de la cercanía o lejanía de las lenguas entre si. En estos momentos de globalizaciones hace cada vez más importante el estudio de diversas lenguas para la buena comunicación y, aunque el inglés se haya establecido como lengua franca, hay que tener en cuenta la lejanía que esta lengua tiene con respecto a lenguas como el chino, árabe y la gran mayoría de lenguas. Si se llega a comprender el cerebro humano, posiblemente se llegaría a ubicar las áreas que se ocupan del lenguaje y se mejoraría notablemente la comunicación ya que no habría barreras de comunicación.
    Aunque parece evidente según el estudio con Raphia Ibrahim que cada lengua ocupa un lugar diferente, estoy de acuerdo con mi compañera Agnese, que de allí no se deben sacar conclusiones precipitadas ya que se plantearía la cuestión de la ubicación de las lenguas si el sujeto hablase más de dos o incluso más de tres lenguas.
    Con respecto al primer texto tengo que decir que el método de análisis mediante la técnica ERP me parece interesante, pero efectivamente la edad de aprendizaje es mucho más temprana. Cuando un niño ha recibido el input desde su nacimiento (o incluso –como apunta el estudio- antes) de diversas lenguas, es más o menos a la edad de dos años que él empieza a distinguir correctamente los diferentes códigos y a manifestarlo en su output empleándolo distintivamente siempre que tenga el vocabulario en ambos códigos. Así es que para ver cómo se establece ese orden, habría que estudiar la mente de niños menores y esto supondría – como apuntan mis compañeras Agnese y Ana- un tiempo de estudio muy largo y complejo.

  10.    Arantxa Guerrero. Says:

    Al parecer y según el artículo publicado en solociencia, esta demostrado que la lengua materna y el conocimiento a un grado de bilingüísmo, no ocupan el mismo espacio en el cerebro o al menos, este no los considera por igual a la hora de eleminar o perjudicar a uno de los dos. el paciente en cuestión sufre una lesión de la que una vez recuperado, no logra mantener el nivel adquirido en L2. Su cerebro mantiene intacta su lengua materna mientras que la L2 sufre daños irreversibles incluso después de su rehabilitación. me llama la atención esta selección o diferenciación por parte del cerebro.

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