Glosario de Lingüística, por Ángela Zayas

Término: Entonación Ángela Zayas Plaza

Nivel/disciplina: parcela fónica del lenguaje / fonología

Definición:

La ‘entonación’ es la curva melódica que describe la voz al pronunciar las palabras, las frases y las oraciones. Cada una de estas curvas se forma por la combinación de los distintos tonos de las sílabas de cada palabra. Aunque nunca se debe perder de vista el carácter sincrético de la prominencia o saliencia, que es lo que realmente percibe el oyente, y a pesar de la resistencia que ofrecen los fonemas suprasegmentales para su sistematización, en el análisis de la cadena hablada se suelen separar, en lo posible, los rasgos de tensión y de melodía, es decir, los del ritmo y los de la ‘entonación’.
La ‘entonación’ es significativa, sistemática y característica de un individuo, grupo o región:

(a) Es significativa porque transporta denotaciones y connotaciones, esto es, significados denotativos o generales y significados connotativos. Entre los primeros destacan, por ejemplo, los de los tonemas descendentes, relacionados con las aseveraciones, y los ascendentes vinculados a las preguntas, las oraciones inacabadas, etc. Entre los segundos sobresalen: (1) los índices idiosincráticos o características melódicas propias de cada individuo; (2) los índices dialectales, propios de un grupo, de una profesión o región; (3) los índices afectivos, expresivos del cansancio, la simpatía, la ironía, etc., y (4) los índices expresivos de la actitud mental del hablante. En ambos casos, la ‘entonación’ es muy importante en la creación de los significados de los actos ilocucionarios, y es, a la vez, un potencial de recursos estilísticos de primer orden (Tench, 1990: capítulos cinco y seis). Además, la ‘entonación’ puede desempeñar la función demarcativa de la cadena hablada poniendo fronteras entre sintagmas y entre oraciones.
(b) Es característica de un individuo, grupo o región.
(c) Y, sobre todo, es sistemática, a pesar de que la sistematización no es sencilla, ya que no existe una relación unívoca entre oraciones y tonos, o sea, no podemos afirmar que un determinado tipo de oración (aseveración, exclamación, etc.) tenga siempre el mismo tonema, o a la inversa, que determinado tonema corresponda siempre al mismo tipo de oración. La idoneidad de un tonema con relación a una determinada oración dependerá de varios factores, siendo los más importantes la actitud del hablante, el tipo de oración gramatical y, sobre todo, el contexto, tanto el general como el gramatical y el tonal. Para llevar a cabo la sistematización se emplean varios modelos. Uno de ellos son los cinco tonemas de Navarro Tomás, o los seis de O’Connor y Arnold (1961: 80-257) han sistematizado presentando un inventario de las principales unidades melódicas, también llamadas tonadas o grupos fónicos.

Caracteriza la modalidad oracional y señala conexiones entre unidades sintácticas.

Escuela: ∅
Fuente: Diccionario de lingüística moderna, Enrique Alcaraz Varó y Mª Antonia Martínez Linares. Ed. Ariel (1997; 2004).
Término: Etnolingüística

Nivel/disciplina: Sociolingüística, (pragmática)

Definición:

Es la rama de la lingüística que estudia el lenguaje en relación con los grupos étnicos y su comportamiento; es una especialidad que va a caballo entre la ‘lingüística antropológica’ y la sociolingüística, ya que toca aspectos de la etnología, la antropología y la sociología.
La antropología lingüística analiza las lenguas de culturas primitivas en las que no hay restos escritos, para lo que se precisa la colaboración entre lingüistas y antropólogos. Los trabajos que Sapir o Whorf hicieron con las lenguas amerindias pertenecen a la ‘antropología lingüística’ o lingüística antropológica, aunque para otros (Bonvillain, 1993: 183 y sigs.) pertenecen a la ‘etnolingüística’. En ambos casos, la relación entre lenguaje y cultura es el centro de su investigación. Para ellos el lenguaje es un complejo inventario de las ideas, los intereses y las ocupaciones de una comunidad, que refleja la visión de la vida, los procesos de metaforización o creación de imágenes, etc. Por ejemplo el inglés utiliza nombres referidos a partes del cuerpo para muchas imágenes: the heart of the matter, to face a problem, to shoulder responsabilities, to finger at somebody, etc.

El término ‘etnografía de la comunicación’ fue acuñado por Hymes (1972) para referirse al estudio de la interacción lingüística o comunicativa, en principio dedicado casi exclusivamente al comportamiento comunicativo de grupos tribales. Más tarde, con una depuración de las técnicas metodológicas, la ‘etnografía de la comunicación’ aborda el análisis de la actividad comunicativa, propia de la interacción comunicativa, en la que se pueden distinguir tres planos: (a) las situaciones de habla; (b) los ‘acontecimientos de habla’; y (c) los actos de habla. Dicho con otras palabras, la ‘etnografía de la comunicación’ aborda la descripción de las normas explícitas e implícitas de los aspectos verbales y no verbales y los parámetros sociales de la interacción (contexto, participantes, tópicos, fines comunicativos, etcétera).

La etnometodología también se centra en una parte de los ‘acontecimientos de habla’ (Coulon, 1987), sobre todo las técnicas de la comunicación, especialmente la conversación. Éstas, tras ser grabadas y transcritas, son analizadas, no como cadenas de fonemas o cadenas habladas (aunque el estudio de la entonación pueda ser muy importante) sino como conjunto de técnicas comunicativas (turnos, reparación, cortesía…). Uno de los modelos conversacionales más relevantes dentro de la ‘etnometodología’ es el de Sacks, Schegloff y Jefferson (1974). Siguiendo a Guillén Nieto (1994: 81 y sigs.), este modelo se centra fundamentalmente en explicar la organización de los turnos de palabra, su duración, su adjudicación, su alternancia, la negociación y el control de los temas conversacionales y la estructura de las fases iniciales y finales de la conversación.

Escuela: ∅

Fuente: Diccionario de lingüística moderna, Enrique Alcaraz Varó y Mª Antonia Martínez Linares. Ed. Ariel (1997; 2004).
Término: Neologismo

Nivel/disciplina: Morfología

Definición:

1.- Forma lingüística que un hablante inventa de forma consciente o usa de forma accidental en una sola ocasión y que puede estar formada por más de una palabra. Hay muchos factores que explican su uso, por ejemplo un hablante no puede recordar una palabra concreta y acuña pues una aproximación alternativa, o bien está obligado por las circunstancias a producir una forma nueva (como en los titulares periodísticos). El término ‘neologismo’ se suele aplicar especialmente a aquellas creaciones que adopta de vez en cuando una comunidad.

2.- Palabra de nueva creación. Ordinariamente, el neologismo sirve para dar nombre a un objeto o a un concepto nuevos. Puede surgir por composición normal o híbrida, derivación, préstamo, metáfora, etcétera, apelando, por tanto, a elementos significativos ya existentes en la lengua (palabras, afijos, etc.) o en otra lengua.
Pero a veces el neologismo es totalmente inventado. Así la palabra ‘gas’ fue creada en el siglo XVII, por el médico Van Helmont, de Bruselas, sugerida por el griego χάος ‘caos’, que también significaba ‘aire’ en la terminología medieval de la alquimia. La palabra, hoy internacional, kodak fue inventada por G. Eastman (1888). Y constantemente se forman neologismos, sumando las iniciales de varias palabras: Renfe [Re(d) n(acional) (de) f(errocarriles) e(spañoles)], Talgo [T(ren) a(rticulado) l(igero) G(oicochea) O(riol)].

Escuela: ∅

Fuente:

Diccionario de Lingüística y fonética, David Crystal. Ediciones Octaedro (primera edición en castellano: mayo del 2000).

Diccionario de términos filológicos, Fernando Lázaro Carreter. Ed. Gredos (1981).

Término: Bilingüismo

Nivel/disciplina: Sociolingüística

Definición:

1.- Se llama bilingüe a la persona que domina dos lenguas, la materna y otra, que puede ser una segunda lengua o una lengua extranjera y, por tanto, puede comunicarse usando ambas. Por extensión, una comunidad es ‘bilingüe’ cuando existen dos lenguas en la misma.
Consecuentemente, se llama bilingüismo al dominio de dos lenguas. Cuando el dominio es de más de dos lenguas también se emplean los términos polilingüísmo o multilingüismo. Tradicionalmente sólo se aplicaba el término ‘bilingüe’ a los bilingües perfectos o eubilingües, es decir, siguiendo a Bloomfield, a las “personas que dominan dos lenguas como un hablante nativo”. Hoy se considera, sin embargo, ‘bilingüe’ la persona que puede comunicarse, además de en su lengua materna, en una segunda lengua o en una lengua extranjera, aunque el dominio de éstas no afecte por igual a todas las destrezas comunicativas.
Los bilingües se clasifican en generales y especializados. Los primeros pueden utilizar las dos lenguas en todas las circunstancias; los segundos, como pueden ser los profesionales (médicos, científicos, etc.), entienden y pueden expresarse en el lenguaje de su especialidad, pero normalmente son incapaces de mantener una conversación sobre un tema cotidiano (Downing, 1983).

2.- El significado general de éste término –una persona que es capaz de hablar dos lenguas- proporciona un marco preteórico de referencia para el estudio lingüístico, al que recurren especialmente los sociolingüistas y los expertos en lingüística aplicada que se dedican a la enseñanza de una lengua extranjera o de una segunda lengua. El foco de atención se ha centrado principalmente en las numerosas clases de grados de ‘bilingüismo’ y ‘situaciones bilingües’ existentes. Las definiciones de bilingüismo reflejan suposiciones sobre el grado de competencia que los hablantes deben alcanzar antes de ser calificados como bilingües (si es comparable a un hablante nativo monolingüe o si el nivel puede ser inferior al de éste, incluso hasta el punto de exigir un conocimiento mínimo de una segunda lengua).
Se han introducido varias distinciones técnicas, p.ej. entre bilingüismo compuesto y coordinado (distinción basada en el grado de equivalencia semántica que el hablante bilingüe percibe entre ambas lenguas), entre los métodos de aprendizaje de ambas lenguas (p.ej. simultáneamente, en diversas etapas de la infancia o mediante una enseñanza formal) y entre los distintos niveles de abstracción en los que los sistemas lingüísticos operan: así por ejemplo el bilingüismo se distingue del bidialectalismo y de la diglosia.
De una especial importancia es la forma en que los estudios del bilingüismo comprenden el análisis de cuestiones nacionales (p. ej. en el caso del galés y del flamenco), sociales y psicológicas, como serían el status social de las diferentes lenguas y su función en la identificación de hablantes con grupos étnicos específicos. En el bilingüismo ‘aditivo’ o ‘de élite’, un grupo mayoritario aprende una segunda lengua sin que esa actitud represente una amenaza para su primera lengua (p. ej. aquellos canadienses de habla inglesa que aprenden francés); en el bilingüismo ‘de sustracción’ o ‘folklórico’, la segunda lengua llega a reemplazar a la primera (situación frecuente en las lenguas minoritarias).

Nivel/disciplina: Psicolingüística

Definición:

Desde un punto de vista Psicolingüístico, los bilingües pueden ser coordinados y compuestos. En el bilingüe coordinado, o independiente, las dos lenguas coexisten autónomamente. Posee el bilingüe dos lenguas maternas, en teoría, aunque este dominio no suele darse en ambas con el mismo grado, y utiliza cada una de ellas para expresar dos culturas o dos modos de entender la vida, es decir, dos contextos diferentes. Dentro de este tipo de bilingüismo habría varios grados y matices, de acuerdo con distintos factores, entre los que destacan la proximidad mayor o menor de las lenguas y culturas, y las circunstancias en que ambas se empleen. Así, no son iguales, aunque sean coordinados, el bilingüe que aprendió español en Estados Unidos, además del inglés, porque uno de sus padres hablaba castellano, que el de Bélgica o Cataluña, por ejemplo.
El bilingüe compuesto expresa la misma cultura, la suya propia, a través de dos lenguas distintas. Por lo general, el bilingüe compuesto descubrió el mundo por medio de su lengua materna, y sobre ésta, que sirvió para la manifestación y el desarrollo de la capacidad humana llamada lenguaje, construyó la segunda lengua.

Escuela: ∅

Fuente:

Diccionario de lingüística moderna, Enrique Alcaraz Varó y Mª Antonia Martínez Linares. Ed. Ariel (1997; 2004).

Diccionario de Lingüística y fonética, David Crystal. Ediciones Octaedro (primera edición en castellano: mayo del 2000).

Término: Turno de habla o de palabra

Nivel/disciplina: Sociolingüística

Definición:

El análisis de los ‘turnos de habla o de palabra’, también llamados turnos conversacionales, junto con el de la topicalización, la tematización y la colaboración (principio de cooperación, estrategia de cooperación, principio de relevancia y el de cortesía), es uno de los parámetros básicos en el estudio del diálogo o conversación diádica. Siguiendo a Guillén Nieto (1994: 81 y sigs.), el modelo conversacional más relevante para explicar la organización de los ‘turnos de habla’, su duración, su adjudicación, su alternancia, etc., es el de Sacks, Schegloff y Jefferson (1978).

Para llevar a cabo dicho análisis (Cestero, 1994: 77-99) se diferencian dos conceptos: los ‘turnos’ y las ‘alternancias de turno’. El turno de habla es la unidad básica definida como periodo de tiempo que se inicia cuando un conversador empieza a hablar y concluye cuando dicha persona deja la palabra; en ese periodo de tiempo, el hablante emite un mensaje con la intención de ofrecerlo completo. La alternancia de turnos (también llamada juego de alternancias) es una acción recurrente que consiste en la toma de la palabra por el otro interlocutor cuando el primer hablante ha emitido su mensaje y, por lo tanto, ha agotado su turno. Este interlocutor, por medio de una serie de marcas o marcadores conversacionales, señala la conclusión de su mensaje.
La ‘alternancia’ puede ser propia e impropia. La alternancia propia, que es la más habitual, tiene lugar cuando la toma de turnos, esto es, la transición de un turno a otro, se produce de forma coordinada, a saber, el segundo interlocutor toma la palabra al finalizar su turno el primero. La impropia se caracteriza porque existe una interrupción (cf superposición), ya involuntaria (si el interlocutor no ha interpretado correctamente el valor de las marcas), ya voluntaria (si los interlocutores no atienden conscientemente a las marcas conversacionales).
De todas formas (Jensen, 1996: 305), las pautas que se siguen en la regulación de los ‘turnos de habla’ no es universal; hay culturas en las que se espera que se ceda el turno (en inglés floor-givers) y otras en las que se toma el turno (floor-takers).

Escuela: ∅

Fuente:

Diccionario de lingüística moderna, Enrique Alcaraz Varó y Mª Antonia Martínez Linares. Ed. Ariel (1997; 2004).

One Response to “Glosario de Lingüística, por Ángela Zayas”

  1.    veyrat Says:

    Ojo, Ángela, el término “turno de palabra” no pertenece a la Sociolingüística, sino a la Pragmática.

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